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viernes, 10 de marzo de 2017

Elites que transforman ciudades por @DiarioTalCual


Por Nelson Freitez


¿Existe evidencias en nuestras ciudades de agrupaciones civiles que, sin pertenecer a entes del poder político o estatal, lograran promover transformaciones y modificar la vida del colectivo social? En Barquisimeto, entre mediados de los años 50 y 70, se produjo la acción de asociaciones civiles y otras instituciones sociales que con visión de futuro, proyectos y una forma apropiada de gestión social, lograron influir en cambios considerables para la ciudad. Su acción se expresó en intensas campañas ciudadanas pro construcción de infraestructuras, creación de universidades, obras de servicios sociales.

Se trató de organizaciones como la Sociedad de Amigos de Barquisimeto (SAB), el Ateneo de Barquisimeto y la Diócesis de Barquisimeto, las cuales desde mediados de los años 50 -aún en el contexto de la dictadura perezjimenista-, se plantearon la creación instituciones de educación superior, zonas industriales, infraestructuras viales y sociales, expresando aspiraciones de variados sectores sociales de la entidad. Derrocada la dictadura estas asociaciones civiles y la iglesia católica intensificaron su acción promotora.

Tales agrupaciones e instituciones expresaron necesidades de una diversidad de sectores. La SAB fue una asociación con presencia de líderes del sector empresarial, profesionales y técnicos. En el Ateneo de Barquisimeto, se agrupaban artistas de diferentes expresiones del arte. Y la Diócesis de Barquisimeto con 50 parroquias eclesiásticas, Cáritas Diocesana y su promoción del cooperativismo. Estas tres instancias tejieron múltiples espacios de debate público para visualizar objetivos compartidos de ciudad y promover iniciativas de opinión y gestión dirigidas a su logro, movilizando las energías colectivas de todos los grupos sociales.

El más emblemático de los logros de tales iniciativas fue la creación del Instituto Politécnico de Barquisimeto, alcanzado después de una intensa disputa con la ciudad de Valencia por los recursos donados por la Unesco. Esta ciudad experimentaba un desarrollo industrial con grupos empresariales nacionales e internacionales muy interesados en una universidad que formara sus ingenieros y gerentes. Barquisimeto que, a inicios de los años 60 carecía de zonas industriales, agua y universidades, se propuso una gesta colectiva que permitió sensibilizar y movilizar a sus sectores sociales en una gran exigencia pública hasta convencer al gobierno central que en esta ciudad debían invertirse los recursos destinados a un instituto politécnico.


¿Cómo fue posible que en la campaña por el Politécnico participaran distintos grupos sociales en formas tan diversas (foros, asambleas comunitarias, telegramas, encuentros, comisiones, caravanas…)? Ligas campesinas, sindicatos, asociaciones de comerciantes e industriales, grupos de pintores, escritores… solicitaron en forma pública y sostenida esa aspiración compartida. Tal cúmulo de actores se movilizó en una sistemática acción colectiva porque existió una vanguardia ciudadana, un centro de referencia confiable, plural y ecuánime que los motivó y los convocó. Basada en un gran reconocimiento social logró sintetizar y expresar aspiraciones de un colectivo plural y diverso.

Con ese centro de referencia y liderazgo ciudadano, las fuerzas sociales se amalgamaron por un objetivo compartido y se activaron hasta logar la creación del Politécnico en Barquisimeto a partir de 1964. Habíamos conquistado lo que parecía imposible con la movilización de la sociedad civil bajo un liderazgo ciudadano consistente y adecuadamente orientado.

Esas fuerzas siguen presentes en el seno de nuestra sociedad. Hoy como ayer, la constitución de un centro de referencia ciudadano que motive la activación de esas energías sociales bajo objetivos compartidos es imprescindible. Enseña que se debe superar el elitismo y conectarse con todos los sectores y garantizar autonomía de los núcleos de poder. Sólo así se logrará legitimidad y capacidad de movilización. Ese hoy es uno de los retos del inédito y esperanzador Consejo Consultivo de la Ciudad de Barquisimeto en su primer aniversario.


10-03-17