Por
Bernardo Kliksberg
Ya
están cerca los autos sin conductor y los drones de todo tipo. Sin embargo, a
pesar de avances tecnológicos muy importantes, siguen sin solucionar problemas
de supervivencia para amplios sectores, y el mundo tiene la mayor migración de
la historia después de la Segunda Guerra Mundial.
El 2016, se inicia con una serie de temas críticos.
Entre ellos los siguientes:El 2016, se inicia con una serie de temas críticos.
Sanidad y desnutrición
La Unicef señala que 2.400 millones de personas no tienen retretes. 946 millones de personas (1 de cada 8) hacen sus necesidades al aire libre. Un estudio reciente de Unicef y otros muestra que la falta de saneamiento y la defecación al aire libre, crean riesgos altos de diarrea y propagación de parásitos intestinales. Ambos inciden en la desnutrición.
Cuando las tasas de diarrea son muy altas, como sucede en hogares sin instalaciones sanitarias, entre los niños menores de dos años que son más débiles, las diarreas múltiples alteran de modo permanente su intestino. Ello impide que puedan absorber nutrientes imprescindibles con lo que sus riesgos de salud son críticos, y tienen retrasos en el crecimiento.
La Unicef estima que 300.000 niños menores de 5 años mueren anualmente, 800 por día, debido a la diarrea, a su vez vinculadas a los déficit en higiene, saneamiento, y agua.
Hay 159 millones de niños y niñas menores de 5 años que tienen retraso en el crecimiento, menor talla a la que deberían tener según su edad, y 50 millones padecen de emaciación, peso menor al que correspondería.
Es posible reducir fuertemente estas cifras. La Unicef señala: "No hay excusas para no actuar sobre el acceso a los retretes incluso en las comunidades más pobres... por otra parte hay millones de razones -todos y cada uno de los niños que padecen retraso en el crecimiento o emaciación, o peor aún que se enferman y mueren- para tratar esto con la urgencia que merece".
Impactos del cambio climático
Como lo advierte el Papa Francisco en su Encíclica Laudato: Si, el calentamiento global y el cambio climático no son "algo que va a suceder", sino que "está sucediendo" para los más vulnerables. Entre ellos los agricultores pobres. Viven en áreas más expuestas, e inundables. Durante las dos últimas décadas hubo 335 desastres naturales anuales, duplicando la década anterior. Han producido más de 600.000 muertes. Las inundaciones afectaron a 2.400 millones de personas.
El Niño de este año es considerado el más dañino desde que se registra ese fenómeno.
En un riguroso trabajo la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, que dirige Raúl Benítez, cuantifica lo que implican estos desastres para la agricultura de la región. Entre el 2003/13, perdió 11.000 millones de dólares en cultivos y ganado. El 55% por inundaciones, y 30% por sequías. En el 2010, 98 de los mayores desastres naturales fueron en América Latina. 1/3 de la población vive en zonas de alto riesgo.
América Latina tiene una baja incidencia en la contaminación ambiental mundial, pero su población, particularmente los campesinos pobres y los marginales urbanos, son fuertemente afectados por sus consecuencias.
La agenda de defensa del medio ambiente, tiene alta vigencia para el continente.
Los temas reseñados forman parte de las metas de desarrollo sostenible que la ONU aprobó para 2016/2030. Urge que se le dé pleno apoyo a su implementación. Ello significará dar respuesta al pedido del Papa Francisco:"Debemos escuchar el clamor silencioso de los pobres, y de la tierra".
Asesor Internacional
Kliksberg@aol.com
13-01-16

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