Por
Isaac González Mendoza
Enrique
Mendoza, ex gobernador de Miranda, invitó a la ciudadanía a participar en la
celebración del 70 aniversario de Copei, partido socialcristiano que fue
fundado el 13 de enero de 1946. La actividad se realizará este miércoles en la
Iglesia Dulce Nombre de Jesús, ubicada en la plaza Sucre de Petare. El cardenal
Jorge Urosa Savino será el encargado de presidir la misa. "La democracia
cristiana evitó que Europa cayera en manos del marxismo – comunismo.
Centroamérica tampoco cayó en esta ideología gracias al
socialcristianismo", expresó.
El
partido conmemora su fundación en medio de una crisis interna que, según el ex
gobernador, es motivada a la torpeza de muchos dirigentes, lo que causó que la
tolda no pudiera participar en las elecciones parlamentarias. "Si yo
hubiera estado en ese momento en la MUD, hubiera hecho lo mismo: excluir a
Copei ante el temor de que la intervención del TSJ pudiera significar la
penetración de figuras ligadas al chavismo dentro de la coalición
opositora", indicó. Mendoza elogió que Copei, en lugar de presentar
candidatos propios, apoyó a la alianza en la campaña.
Descartó
que haya diferencias ideológicas dentro de Copei. Señaló que el problema es que
hay individualidades que compiten por la dirección política del partido.
El
también ex diputado opinó acerca de la decisión del TSJ de declarar en desacato
a la Asamblea Nacional por juramentar a los diputados impugnados de Amazonas,
Nirma Guarulla y Julio Ygarza, y el representante indígena de la Región Sur,
Romel Guzamana: "La única forma de acabar con eso es hacer lo mismo que
Chávez cuando tenía el TSJ en contra: agarró su constituyente y con la Asamblea
Nacional elevó el número de magistrados en el tribunal y evitó que le
bloquearan su proyecto político. Se mata la culebra por la cabeza",
explicó.
Mencionó
que el problema del Proyecto de Amnistía es que en Venezuela no se respeta el
Estado de derecho. Entonces, aprobar la propuesta no significa que el Poder
Judicial la respetará. "Hay que atacar el cáncer en su raíz", añadió.
Criticó
que el gobierno ha estado enfocado en debatir que Henry Ramos Allup, presidente
de la Asamblea Nacional, sacó los cuadros de Hugo Chávez y Simón Bolívar
(diseñado en computadora) del Parlamento, en lugar de velar por mejorar los
problemas de los venezolanos. Expresó que la exhumación del cadáver del
Libertador sí fue una falta de respeto, que incluso calificó de macabra.
Los
adeptos al chavismo solían utilizar la consigna "no volverán", en
referencia a que los partidos Acción Democrática y Copei no regresarían al
poder. Ahora Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, es la
máxima autoridad del Parlamento. Ante esto, Mendoza expresó que el problema del
oficialismo es traumático debido a que nació de las bases de Acción Democrática
y Copei. "Por eso quizás sembraron ese odio a la población. Lo hicieron
como tratando de destruir el pasado. La historia puedes ocultarla, pero no
desaparecerla", dijo.
Se
mostró a favor de que se haga un referéndum revocatorio, el cual, aseguró,
ganaría ampliamente la oposición. Con ironía, indicó que el gobierno se parece
a los músicos del Titanic: "Lo absurdo en la película es que para que los
pasajeros no se percataran de que el barco se hundía, pusieron a los músicos a
tocar (...) Se les está hundiendo el gobierno por los cuatro costados, pero
ellos están como si nada estuviese pasando", manifestó.
Oposición
pluralista
Para
Enrique Mendoza, el chavismo funciona como un cuartel militar, es decir, todos
obedecen a quien manda sin protestar. A diferencia de la oposición, que
practica el pluralismo, que permite optar por diferentes formas de pensar y la
convivencia con objetivos comunes.
13-01-16

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