lunes, 4 de junio de 2018

Venezuela, una pieza de ajedrez de Cuba por @polis360


Por Piero Trepiccione


El nuevo presidente de Cuba Miguel Díaz Canel ha realizado su primera visita oficial a Venezuela. Ha sido nuestro país el primer destino al que se dirige, esto, en lenguaje diplomático y geopolítico, resalta la importancia que tiene para Cuba en estos tiempos su relación con Venezuela. No es para menos semejante distinción simbólica llevada a cabo por La Habana en Caracas y es que, durante los últimos 18 años hemos sido el soporte económico fundamental de una isla que vivió tiempos difíciles luego de la caída del Muro de Berlín y el desvanecimiento de la ayuda de la extinta Unión Soviética.

Con el apalancamiento petrolero brindado por Venezuela en términos de financiamiento y suministro para la reventa, Cuba pudo sortear tiempos complejos en su economía y relanzar sus aspiraciones geopolíticas en el Caribe y en toda América Latina. Una nación que había quedado aislada en el marco de la “guerra fría” y con escasa influencia en la región, pudo restablecer conexiones de poder y pasó a jugar duro como actor de primera línea frente a la diplomacia estadounidense.

Cuba, además, afianzó relaciones globales con Rusia y China para distorsionar los equilibrios hemisféricos y para ello ha jugado con su influencia sobre Venezuela que se ha convertido en todo un modelo inédito en materia diplomática y geopolítica. Una isla de menor dimensión económica, territorial y poblacional ejerce una especie de control que hace direccionar el manejo de la política interna y externa de un país de mayor economía, población y territorio. Para ello, la diplomacia cubana ha convertido a Venezuela en una ficha de ajedrez geopolítico y geoestratégicoque mueve de acuerdo a sus intereses de Estado.

Los cubanos aprendieron muy bien de sus maestros soviéticos a jugar el ajedrez. Lo están demostrando a cabalidad cuando usan su influencia sobre Venezuela para apuntalar sus intereses en toda la región. Hoy en día, en todas las cancillerías del hemisferio occidental activadas en relación con la crisis política y económica de nuestro país se sabe que cualquier negociación que se lleve a cabo con los actores internos de la política venezolana pasa por llamar a La Habana.

Esto significa que hemos perdido la capacidad de negociación propia para sustituirla por un modelo de tutelaje que algunos podrían llamar “metrópoli-periferia”.


La forma en que Díaz Canel fue recibido por Nicolás Maduro da cuenta de esta explicación. El presidente visitante se ha comportado como el jefe de la metrópoli y el anfitrión ha sido el representante de la periferia. Un comportamiento diplomático de esta naturaleza difícilmente pueda tener una explicación desde la lógica del poder, pero sin duda, muestra como se pueden cometer semejantes errores en la conducción de un país aparentemente soberano que deja de serlo para jugar un rol de ficha ajedrecística. Este tema tendrá incidencia en el corto y mediano plazo en la crisis política actual.

03-06-18

http://efectococuyo.com/opinion/venezuela-una-pieza-de-ajedrez-de-cuba/