Páginas

viernes, 16 de mayo de 2014

La represión ahonda la crisis

POMPEYO MÁRQUEZ 15 de mayo de 2014

El camino escogido por Maduro es fatal y puede traer consecuencias muy graves para el país


Coincidimos con las declaraciones a la prensa de la señora madre de López, cuando dice que “Leopoldo está preso, pero el verdadero prisionero es el país”. Un gobierno acorralado por 80% de los encuestados que estiman que Venezuela está mal y que va para peor. Esto significa que no se trata tan solo de la oposición, sino prácticamente la mayoría de la sociedad venezolana que clama por un cambio.

Un país no puede vivir eternamente sin ley, sin instituciones, y que la respuesta que se le da a los problemas acuciantes de la crisis sea la represión. Es fácil movilizar a un millar de efectivos policiales y militares para asaltar cobardemente a campamentos de donde se practicaba una protesta pacífica, pero es más difícil resolver los problemas económicos, reducir la inflación que está en promedio de 60% y en alimentos 97%. Para los sectores populares esta es la mayor tragedia cuando ven reducido su salario en proporciones tan devastadoras. Ese millar de soldados y policías que asaltaron los campamentos deberían emplearse en disminuir la criminalidad, la inseguridad en que vive el ciudadano venezolano.

El camino escogido por Maduro es fatal y puede traer consecuencias muy graves para el país. Es imperativo detener la represión. Hay que darle la solidaridad necesaria a los estudiantes, y no hay título más acertado que el utilizado por Fernando Rodríguez en el editorial de Tal Cual cuando afirmó: “Son estudiantes, ¡estúpido!”.

Estudiantes que están dando pruebas de valentía y de heroísmo siendo consecuentes con las tradiciones estudiantiles del siglo XX, iniciadas en 1912 y donde fueron figuras emblemáticas Gustavo Machado y Salvador de la Plaza.

Según Manuel Caballero, el movimiento estudiantil de febrero de 1928, junto con el Plan de Barranquilla de 1931, dio un viraje importante en la oposición a la dictadura de Gómez al incorporar la política y una plataforma como la trazada en ese Plan, que interpretaba las exigencias fundamentales de la sociedad venezolana, entre las que destacaban la libertad, la democracia, la amnistía para los presos políticos y el retorno de los exiliados.

Hoy de nuevo se plantean estas exigencias. No se trata de salvar a un partido o a un líder sino a la sociedad venezolana. El camino es la unidad, la lucha, el coraje para derrotar a un gobierno represivo, asesino y torturador.

Tomado de: http://www.ultimasnoticias.com.ve/opinion/firmas/pompeyo-marquez/la-represion-ahonda-la-crisis.aspx#ixzz31saXiL3U

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para comentar usted debe colocar una dirección de correo electrónico