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miércoles, 28 de junio de 2017

En una hora Rodríguez Torres reveló varios secretos de la gestión chavista por @adistasiob


Por Alessandro Di Stasio


Tres luces con los colores de la bandera de Venezuela iluminaban el escritorio donde se sentaría para declarar. Allí, con hoja y “chuleta” en mano, el exministro de Interior y Justicia, vinculado con los servicios de inteligencia del país desde hace más de una década, Miguel Rodríguez Torres, se dedicó a desmentir un documento presentado por el Gobierno, en el cual lo acusan de ser agente de la CIA.

En su defensa presentó distintas pruebas. Pasó su mano por el escritorio y tomó el documento mostrado por el diario Últimas Noticias y algunos funcionarios del oficialismo. “Este documento tiene errores de ortografía. Para ser de un servicio de inteligencia, tiene muchos errores”, dijo.


https://twitter.com/_/status/879730186383523841

https://vivoplay.net/248902182488-rodriguez-torres-rechaza-acusaciones

“Esto le llegó directo a Chávez. Fue redactado por un ex prófugo venezolano y un exdirector del Sebin que coordinaban para tratar de fracturar los servicios de inteligencia del país”, destacó, y agregó que dichos funcionarios “se lo vendieron a un empresario que se lo hizo llegar al Gobierno“.

Según explicó el exministro, en un documento de este tipo relacionado con cuerpos de inteligencia, jamás se coloca la fuente del organismo, “mucho menos el nombre de un funcionario específico”, lo cual aparece reflejado en el acta que mostró el presidente Nicolás Maduro días atrás.


Sin embargo, Rodríguez Torres aseguró haber tenido relaciones y vínculos con la CIA, pero siempre bajo autorización del presidente fallecido, Hugo Chávez. “El Presidente, que era muy inteligente, me hizo énfasis en que había que tener los canales bien asentados de relación con la CIA. Porque en los países serios, cuando las relaciones diplomáticas se rompen, los servicios de inteligencia asumen el rol de transferir información”, contó.

Durante el Gobierno de George W. Bush en Estados Unidos, el exministro venezolano sostuvo una reunión con una exdirectora de la CIA debido a una presunta prueba de la planificación de un asesinato contra el presidente norteamericano que se desarrollaría desde Margarita a través de un envenenamiento.

Balance incómodo

La rueda de prensa transcurrió con un Rodríguez Torres ofreciendo explicaciones y respuestas largas a las dudas de los periodistas, pero el ambiente cambió cuando comenzó a ser interpelado por su labor frente al Ministerio de Interior y Justicia.

“Iris Varela lo acusó de estar vinculado en el asesinato de Bassil Da Costa y Juancho Montoya, ¿qué tiene que decir?”, se escuchó desde los asientos. Ante ello, informó que en la noche del 11 de abril se desarrolló una reunión en la sede del Sebin entre funcionarios del Gobierno y líderes de los llamados colectivos, en la cual se planificaron las acciones que se tomarían el siguiente día durante la movilización opositora hacia el Ministerio Público.

“Ya hay preso un comisario de la Disip por haber disparado en ese sitio. Sin embargo, a mí me encantaría que el MP investigara la autoría intelectual de las muertes de Da Costa y Montoya”, dijo, en referencia al comisario José Ramón Perdomo Camacho, del Sebin, que fue condenado el 1 de diciembre de 2016 a 29 años y 6 meses de prisión por causar la muerte al joven Da Costa.

“Usted era el ministro y los órganos de seguridad del Estado están subordinados a su puesto, ¿quién dio la orden de disparar?”, preguntaron. A lo que respondió que desconocía quién era el responsable y brindó su respaldo a la Fiscalía para iniciar las investigaciones.

Al ser cuestionado sobre las detenciones de estudiantes y denuncias de torturas ocurridas en 2014, afirmó no estar vinculado a esas decisiones. “Los únicos que ordené que estuvieran en La Tumba fue el narcotraficante Walid Makled, “El Loco” Barrera y el integrante de Los Rastrojos”. Agregó que “más adelante” presentará en videos el momento de los interrogatorios con Makled, en los cuales se muestran pruebas de vinculaciones del vicepresidente ejecutivo, Tareck El Aissami, y el dirigente chavista, Diosdado Cabello, con el narcotráfico.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) tampoco se salvó de ser salpicado por las declaraciones de Rodríguez Torres. “El CNE tiene que dejar de ser una oficina de Jorge Rodríguez y pasar a ser una institución autónoma como lo establece la Constitución. Si el CNE hubiera hecho las elecciones en diciembre, la situación fuera distinta y estuviesen ahorita todos los candidatos a Alcaldes trabajando para sus municipios”.

Según el General retirado, distintos dirigentes opositores como Julio Borges, Henry Ramos Allup y Enrique Márquez, han sostenido contacto y reuniones con él. “Hay que hacer política. Hay que negociar”, sentenció.

Foto: Unión Radio

27-06-17