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martes, 28 de abril de 2015

La perversidad de mezclar la economía con la política, @JesusAlexis2020


Por Jesús Alexis González, 27/04/2015

En aras de elevar el bienestar ciudadano y hacer más viable el ejercicio democrático, ha de procurarse que la práctica de la ciencia económica mantenga un elevado sitial técnico evitando mezclar la economía con la política, habida cuenta que tal perversa mezcla afecta negativamente a los dos ámbitos razón por la cual la conducción de un buen Gobierno debe apoyarse en descripciones (lo que es) y predicciones (lo que debería ser) emanadas de dicha disciplina; teniendo como orientación el desarrollo de una teoría o hipótesis que genere pronósticos válidos y significativos alejados de ¡perogrulladas!, de reminiscencias “modificadas” de algún pensamiento político obsoleto, y de intenciones soterradas; al tiempo de jerarquizar los objetivos sociales resaltando la obligación de responder a una inquietud ciudadana: ¿cómo quiero vivir?

A tenor de lo señalado, se hace obligante una armonía entre un Estado eficiente articulador de un Proyecto Nacional para perfilar una sociedad con equidad, a la luz de un coherente sistema tributario (no un simple proceso recaudatorio) con el propósito de redistribuir el ingreso nacional; y un mercado poderoso regulado de manera correcta para facilitar la generación de riqueza, sin convertirse en un “ente distribuidor” que tenga como objetivo primario  elevar la remuneración del capital en desmedro del trabajo y la familia. Tal forma de organización política-económica-social, no admite un Gobierno que centre su acción en la acumulación de poder desdibujando su identidad ideológica de origen, al extremo de proponerse “derribar la frontera” entre lo público y lo privado al tiempo de mezclar la economía con la política para abrir espacio al clientelismo como pilar fundamental para caracterizar las relaciones entre el ámbito económico y el ámbito político, teniendo como fin ulterior inducir “confusión” en la mente de los ciudadanos muy especialmente en aquel sector poblacional más vulnerable (pobreza material y debilidad espiritual), cuyas debilidades de entorno lo impulsan a convenir en un intercambio económico: votos por un bien material o ventaja económica, que en simultáneo implica un condicionamiento político: lealtad-agradecimiento; sentimiento que profundiza (intenta) el Gobierno mediante la instrumentación de Programas con enfoque asistencialista que les facilita hacer proselitismo al presentarlos como una muestra de su generosidad, materializada por el Presidente en ejercicio y/o de uno anterior.

En el caso específico de Venezuela, la “confusión lealtad-agradecimiento” se extiende no solo a la población vulnerable sino que afecta también al sector privado empresarial (industria y comercio) como consecuencia de la inseguridad económica reinante, inducida por el control de cambio y de divisas (¿fin político?) dentro de un marco de controles y regulaciones que dificulta el libre desenvolvimiento de la actividad económica; e igualmente afecta la estructura político-partidista ante el encogimiento funcional que les genera la presencia de un clientelismo que desarrolla una actividad social a través de sus Misiones con evidente utilización político-electoral por parte del partido oficialista. Es claro, que esta “confusión” propiciada desde el Gobierno no impide la aparición de insatisfacciones y desilusiones ciudadanas ante ineficiencias demostradas hasta impulsar una “confusión de incertidumbre”, que puede desvanecerse ¡¡en favor de la democracia y el bienestar!! en la medida que los partidos políticos se extiendan más allá de sus “muros” para ser portadores de un mensaje centrado en explicar, con lenguaje pedagógico comprensible, los fundamentos que sustentan sus propuestas que  facilite en el ciudadano internalizar las posibilidades ciertas de un devenir más favorable; sin insistir en “explicarles” las razones de su vulnerabilidad que en todo caso¡las conocen mejor que quienes redactan dichas propuestas!!.

Como vitrina referencial para mostrar algunos indeseables efectos surgidosal mezclar economía y política, abordaremos sucintamente tres materias de sensible resonancia. En materia social, y apoyado en aportes del cura salesiano, teólogo y Doctor en Ciencias Sociales Alejandro Moreno con experiencia alcanzada en más de 50 años viviendo en barrios venezolanos, se pueden mostrar situaciones diversas tales como que existen dos sectores de la sociedad que nunca se han comunicado: el cerro y los edificios; así como que en el año 1987 estábamos en 8 asesinatos por cada 100 mil habitantes y en 2015 ¡estamos en 83!; que existe una drástica disminución de la edad de víctimas y victimarios siendo que el promedio de edad del delincuente disminuyó desde 18-20 años hasta 15-16, con el agravante que la inclusión en la delincuencia violenta comienza a los ¡14 años!, y por tanto su “inicio” en la delincuencia está en torno a los ¡12 años!; que no temen caer en manos de la policía ya que existe un 94% de impunidad (el Observatorio Venezolano de la Violencia lo estima en 91%); que en un barrio la violencia de origen se desarrolla en tres círculos: el de los profesionales (18-25 años), el de los aprendices (14-18 años) y el de los observadores (10-12-14 años); que matar un policía da prestigio (cerca de 50 en 2015) e incluso puede ser un rito de iniciación, que complementan con el robo del armamento; y en síntesis que el Estadono quiere revertir la violencia ya que sostiene (¿con intención de “confundir”?) que el delincuente es una víctima de la sociedad capitalista (¡!), y mientras no exista la sociedad socialista no vale la pena hacer nada (¡!). En materia de salud, y basándonos en la página del Programa venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (PROVEA) marzo 2015, podemos señalar que una delegación de Venezuela formuló una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos según la cual la salud venezolana presenta graves insuficiencias en sus condiciones, al punto que en la práctica se niega el acceso a este derecho humano a los sectores de la población sometidos a las peores situaciones de vulnerabilidad, léase la gente más pobres. Las restricciones afectan incluso al sistema privado de salud, producto de la política monetaria establecida por el Gobierno Nacional. En materia económica y según el Centro de Estudios Latinoamericanos (CESLA), Venezuela tiene por delante un duro panorama ya que acumula problemas que afectan a los sectores social, económico y político; el Banco Mundial (BM) por su parte, sostiene que el Gobierno venezolano vive una situación difícil y sufre presiones inflacionarias y cambiarias que limitan sus acciones en política monetaria que ha debilitado su capacidad fiscal y que de no aplicarse reformas estructurales que eviten esta situación en el futuro, el bajo crecimiento se volverá permanente; mientras que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su informe “Infrascopio 2014” que mide la capacidad de movilizar inversión, señala tres factores fundamentales para atraer inversión privada: creación de marcos jurídicos y regulatorios sólidos, la creación de sistemas de inversión públicos capaces de promocionar proyectos que atraigan el interés privado, y apoyar el desarrollo de los mercados de capitales; lo cual, sin la menor duda, constituye el principal reto de Venezuela y donde Argentina, por ejemplo, en opinión de su Presidenta ha mostrado capacidad de revisión y enmienda al indicar sobre la necesidad de asociarse con Rusia, al tiempo que anima al sector empresarial privado ruso a invertir en su país.

Finalizamos con dos señalamientos que invitan a la reflexión: 1.- Venezuela luego de recibir en los últimos 15 años más de US$ 1,5 billones, de haberse endeudado en demasía y de haber agotado las reservas internacionales; hubo de solicitar y obtener por intermedio del BCV  un préstamo de un banco de EEUU por US$ 1 millardo (dito) para lo cual fue necesario empeñar barras de oro que son propiedad del pueblo, 2.- El Ejecutivo Nacional mostró honda satisfacción, al explicar que en 2015 la Misión Mercal cumplió 12 años y que actualmente cuenta con 22.000 Centros de Abastecimiento; hecho que induce una interrogante: con tan significativo número de Centros y siendo el Gobierno el mayor y casi único importador de alimentos al tiempo de reservarse cerca del 95% del total de las divisas a 6,30 bs/$, ¿cómo persiste una “guerra alimentaria”?


Econ Jesús Alexis González
@jesusalexis2020

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