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jueves, 1 de junio de 2017

Reunión de Cancilleres de la OEA queda abierto.



Redacción 31 de mayo de 2017

La reunión de cancilleres de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre Venezuela comenzó hoy con una hora de retraso tras un breve encuentro informal privado de unos quince minutos. Por lo que los ministros de Relaciones Exteriores de Argentina, Panamá, Colombia y Chile pidieron al Gobierno de Venezuela que cancele la Asamblea Constituyente, libere a los políticos presos, respete la separación de poderes y busque ayuda humanitaria internacional.

Los cancilleres americanos llegaron divididos a su primera reunión sobre la crisis de Venezuela, con tres proyectos de declaración sobre la mesa que por el momento parecen difíciles de conciliar para lograr aprobar un texto común, lo que requiere el apoyo de dos tercios de los 34 Estados acreditados, es decir, 23.

El canciller de Guatemala, Carlos Raúl Morales Moscoso, fue elegido por aclamación como presidente de la sesión, a propuesta de Costa Rica.

El encargado de abrir el debate fue el embajador permanente de Nicaragua, Carlos Alvarado, afirmando que dejan por “sentado su rechazo y condena por la convocatoria de esta reunión destinada a intervenir en los asuntos internos de Venezuela sin su consentimiento”. Del mismo modo, dijo que la convocatoria es poco amistosa con el gobierno del país suramericano.

Fernando Huanacuni, canciller de Bolivia, aseguró que no se puede desconocer que es un momento crucial para las Américas, sin embargo, afirmó que las declaraciones del secretario General de la OEA, Luis Almagro, no puede seguir incitando a la violencia, solo el diálogo solucionará la crisis de Venezuela.

Bolivia, indicó que el Secretario General abandonó su posición como secretario general de la OEA para ser un actor político. “Las acciones del Almagro crearon un clima de confrontación en Venezuela”.

El ministro de relaciones exteriores de México, Luis Videgaray, expresó que la situación en Venezuela constituye uno de los mayores retos para la región latinoamericana. Sin emabargo, reiteró la voluntad de su país para colaborar en solventar la situación que actualmente vive Venezuela, “la solución debe venir de los venezolanos, pero la comunidad internacional debe actuar”.

Igualmente, habló de la preocupación latente ante la falta de alimentos y medicinas que afecta de manera drástica la calidad de vida de los venezolanos. Sobre el llamado a la ANC el ministro dijo que “la Constituyente en términos del Gobierno profundiza el clima de desconfianza. Es urgente lograr acuerdo político”.

Recalcó que es sumamente preocupante la falta de garantías para manifestar pacíficamente, las detenciones arbitrarias y el uso de jurisdicción militar.

Susana Malcorra, canciller de Argentina, exigió la celebración de elecciones, y aseguró que hacer esta solicitud no significa una injerencia internacional.

Malcorra explicó que en el marco de la protección de la democracia y de los DDHH forma parte del mandato que los mismos Estados han dado a la OEA. Como también dijo que esperan convencidos de que Venezuela revisará su decisión de retirarse de la Organización.

Del mismo modo, afirmó que la solución no está en la calle, pero resaltó que está (la solución) se necesita ya.

Representante de Bahamas expresó que la OEA puede ofrecer sus buenos oficios para facilitar el diálogo y una resolución pacífica. Por lo que mostró su preocupación por la situación de violencia en Venezuela y pide que se respete Estado de Derecho y DDHH.

Retiró la propuesta de Bahamas y se adhirió a la de CARICOM.

Isabel de Saint Malo, vicepresidenta y Ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, afirmó en la reunión de cancilleres de la OEA que se sientem burlado ante el incumplimiento de los compromisos adoptados en proceso de diálogo por parte del gobierno Bolivariano.

Aseguró que desde un inicio Panamá apoyó el diálogo y una solución pacífica, justamente para evitar la situación actual.

María Holguín, canciller de Colombia reiteró el llamado a elecciones libres, respeto a las instituciones, así como también condenó la convocatoria a la Constituyente.

“Colombia llama a Venezuela a respetar los derechos de manifestantes y proteger sus vidas, a no armar a civiles”, dijo Holguín.

Por lo que propuso, en la reunión de cancilleres de la OEA la creación de un grupo de amigos, con participación del Vaticano y un representante de las Nacionales Unidas.

Carlos Morales, Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, aseguró que el fin del Estado es proteger la vida de sus habitantes. Por lo que su país no puede hacerse la vista gorda ante las violaciones de DDHH que se presentan en Venezuela.

Resaltó que importante reconstruir la confianza para que las partes puedan acercarse a un ambiente constructivo. Alegó que si bien la solución debe provenir de los venezolanos, la reunión de Cancilleres de la OEA puede aportar importantes insumos en la resolución del conflicto.

Por su parte, la representante de Canadá resaltó que la crisis de Venezuela afecta a todos los países por la gran cantidad de refugiados y solicitantes de asilo. Indicó que apoyan el proceso del diálogo creíble, “el cual es imposible si líderes políticos están presos o inhabilitados.

El ministro de relaciones exteriores de Paraguay, Eladio Loizaga, recordó su escepticismo del año pasado, y reconoce que el diálogo fracasó. “Más de 70 muertes es un panorama desolador”

Aclaró que la alteración del Orden Democrático “nos lleva a reunir los esfuerzos necesarios para que la situación de Venezuela siga empeorándose. “No se puede calificar de intervencionismo cuando se habla de defender los derechos humanos”, agregó.

Loizaga dijo que ante ese panorama, “es necesario encontrar recursos para evitar que enfrentamiento político siga empeorando la situación”.

Para el Gobierno de Chile la promoción y protección de DDHH, así como respeto al estado de derecho, al sistema democrático y al debido proceso, son objetos permanentes de nuestra política exterior y esa preocupación no se opone al principio de no intervención en asuntos internos.

Egardo Riveros, viceministro de Relaciones Exteriores chileno lamentó que el esfuerzo de los expresidentes y de el Vaticano no haya rendido frutos y que no haya habido voluntad política para cumplir con los acuerdos.

Brasil recordó las difíciles situaciones que han atravesado los Estados de la OEA. Por lo que aseguró que eso “nos enseñó que la democracia no es un privilegio, es esencial”.

Del mismo modo criticó la cancelación de los pasaporte de los líderes políticos para no puedan salir del país. También expresó su preocupación ante la gran cantidad de muertos que ha generado la represión.

Mientras tanto, Miguel Vargas, Ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, afirmó que todos están de acuerdo en que hay una crisis pero recalcó que se debe discutir la forma en las que los países miembros de la OEA puedan ayudar.

“Venezuela ha dicho que no se someterá a la OEA, por el contrario, ha iniciado proceso para salirse”, expresó durante su derecho de palabra en la reunión de cancilleres.

Igualmente, dijo que “la OEA no puede estar sometida a los humores de alguno de sus países”, esto en relación la decisión de Venezuela de no someterse a la Organización, sino iniciar el proceso de retiro.

Vargas, aseguró que República Dominicana pide impedir que Venezuela atraviese por un conflicto civil como el que atravesó su país, que dejó Miles de muertos.

Thomas Shannon, representante de Estados Unidos, hizo una descripción del panorama en Venezuela, explicó la crisis humanitaria, el irrespeto a las funciones de la Asamblea Nacional y las fuertes represiones durante las protestas.

Condenó la decisión de retiro de la OEA, pues a su juicio priva a los ciudadanos de esa institución cuando más la necesita. “Demostremos que la OEA puede ayudar a encontrar un camino pacífico para la resolución de los problemas”

Por su parte, Carlos Castañeda, Viceministro de Relaciones Exteriores, Integración y Promoción Económica de El Salvador, consideró que se debe hacer un esfuerzo para un proceso de diálogo y negociación renovada entre las partes en Venezuela.

Del mismo modo, durante su derecho de palabra, recordó el conflicto armado de su país, así como la importancia de los organismos internacionales para resolverlo.

José Luis Cancela, subsecretario de Relaciones Exteriores de Uruguay afirma que es deber de la región involucrarse, ante la radicalización y buscar la manera de “llegar a fórmulas consensuadas que permitan que quiénes no se pueden hablar entre sí, se sienten a dialogar”.

Igualmente, el representante de Perú ante la OEA pidió la creación de un grupo de contacto representativo que haga seguimiento a la determinación de un calendario electoral.

El Canciller de Costa Rica, Manuel González, criticó que la comunidad internacional ha actuado con lentitud respecto a la crisis en Venezuela y ello se evidencia en la evolución de los eventos en el país.

“La crisis de Venezuela es la crisis del hemisferio, estamos llamados a no ser indiferentes ni a hacernos la vista gorda. Nuestra lentitud es evidente y hasta vergonzosa, ante la evolución de los eventos”, afirmó.

Por su parte, la representante de Ecuador expresó que no es válida la discusión sobre violencia, estado de derecho y crisis en Venezuela porque otros países también atraviesan la misma situación.

Además condenó que la reunión de Cancilleres pretendiera “imponer una agenda”.

Mientras que la secretaria de Estado de Honduras, María Dolores Agüero, afirmó que en Venezuela existe un crisis que se acentúa cada día y que lo que la comunidad internacional haga o deje de hacer, afectará incluso a la región.

También reflexionó sobre el hecho de que no se pueda llegar a un acuerdo en la OEA para que se celebren elecciones libres y se pregunta por qué no se puede llegar a un acuerdo sobre algo tan básico como alcanzar una negociación democrática.

A última hora Carlos Raúl Morales, Canciller de Guatemala,  presentó la propuesta de suspender la reunión para construir un consenso, lo cual fue aprobado.

La delegación de Venezuela en la OEA dio hoy la sorpresa al acreditarse para la reunión, cuya convocatoria provocó que el Gobierno de Nicolás Maduro solicitara salir de la organización el 28 de abril, aunque no será efectiva hasta 2019.