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jueves, 20 de julio de 2017

40 segundos para frenar una Constituyente por @orovalen


Por Valentina Oropeza


Caracas, domingo 16 de julio. Es un día soleado y caliente en plena temporada de lluvias. Lustany Franco viste un jean ajustado, lleva el cabello suelto hasta la cintura y empuña un altoparlante rojo y blanco con la mano derecha. “¡Pasen! ¡Sigan por aquí!”. Desde unas cornetas a máximo volumen, los cubanos de Gente de Zona y el boricua Marc Anthony proclaman que se formó la gozadera en un estacionamiento abierto de la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde la oposición instaló un punto de votación para preguntar a los electores si quieren o no una Asamblea Constituyente. La cosa está bien dura/ la cosa está divina. Con swing de salsa y reguetón, la fila avanza por la ruta que indica la universitaria de 25 años. Compañeros de logística sacuden las caderas mientras preguntan a los desconocidos si ya votaron.

Hay 50 mesas dispuestas bajo toldos blancos para sufragar en no más de 40 segundos, estiman los organizadores de la consulta. Sobran bolígrafos azules y negros para responder “Sí” o “No” a tres preguntas:

1. ¿Rechaza y desconoce la realización de una Constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo de Venezuela?

2. ¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional y a todo funcionario público obedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional?

3. ¿Aprueba que se proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido en la Constitución y a la realización de elecciones libres y transparentes, así como a la conformación de un gobierno de Unión Nacional para restituir el orden constitucional?


Mientras los votantes deciden, Franco vocea consignas inventadas por los jóvenes durante 110 días de disturbios en los que se armaron con capuchas, escudos, piedras y bombas molotov. Las vejaciones de policías y militares contra manifestantes están registradas en fotos y videos; cientos de civiles afrontan juicios en tribunales militares, “gran obstáculo” para las investigaciones penales del Ministerio Público, en palabras de la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz. Hasta este domingo en la mañana suman 92 muertos.

Los miembros de mesa están eufóricos. ¡A ver, a ver/ ¿quién lleva la batuta?/ el estudiante/ o el hijoeputa! Los electores ríen, se relajan, entregan la cédula, marcan su opción dentro de los círculos, depositan la papeleta en una caja de cartón y reciben un comprobante con su nombre y apellido escrito a mano. Para la oposición venezolana la consulta es un “acto de desobediencia civil” desvinculado de las competencias del Poder Electoral como organizador y árbitro del referéndum constituyente previsto para el 30 de julio. El entusiasmo contagia sentido de pertenencia. ¡Corran la voz/ no hay arroz/ no hay harina/ en Miraflores lo que hay es cocaína!

                                      Fotografía de Andrés Kerese

La UCV acoge el centro más grande de los 2030 “puntos soberanos” que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) habilitó en todo el país para demostrar que la mayoría de los venezolanos rechaza la aprobación de una nueva Carta Magna que sustituirá la de 1999, impulsada por un Hugo Chávez recién investido en la Presidencia, quien convocó por decreto una consulta para garantizar el beneplácito popular a su iniciativa de campaña.

Mientras la inflación acumule dígitos, es inviable que Lustany Franco cumpla su plan de hacer familia y tener tres hijos. El Fondo Monetario Internacional calcula que este año cerrará en 720% y el próximo puede alcanzar 2000%. Por eso facilita la consulta en la UCV como representante de Acción Democrática, el partido socialdemócrata donde milita desde los 14 años. Para Chávez era el vientre donde se engendraron todas las perversiones que debía erradicar. Si el chavismo se mantiene en el poder y la situación empeora, la estudiante tendrá solo un hijo. Será adeco y le tocará inscribirse en el partido a los 9 años. “A ver si salimos de esto”.

                                        Fotografía de Andrés Kerese

Opositora decidida sin afiliación partidista, Nancy Isea coordina la logística para instalar un centro de votación en el gimnasio José Joaquín Papá Carrillo, en la avenida Rómulo Gallegos de Sebucán, al noreste de Caracas. Tiene 66 años, es ama de casa y se levantó a las 4:00 de la mañana para garantizar la apertura del centro a las 7:00.

Los 150 voluntarios que administran la consulta en las 30 mesas del gimnasio Papá Carrillo se identifican como “históricos”: conocen cada fase del proceso electoral porque han sido testigos de la oposición en sufragios anteriores. Los voluntarios que facilitaron sus datos en marchas, bloqueos de vías y asambleas de vecinos desde que arrancaron las protestas hace casi cuatro meses se ocupan de orientar a los electores en las filas, repartir agua y galletas entre los miembros de mesa y desplazar a los discapacitados que no pueden subir o bajar escaleras. Muchos integran los “comités de rescate de la democracia”, ciudadanos preparados para ejecutar en la calle las instrucciones de los dirigentes de la MUD.

Al mediodía, los viejos llevan la delantera en el gimnasio Papá Carrillo: tres de las cinco mesas reservadas para electores de la tercera edad acumulan la mayor cantidad de votos según los registros almacenados en carpetas. Cuando un policía del municipio Sucre aparece con su cédula en mano para votar, la sala estalla en aplausos.

                                        Fotografía de Andrés Kerese

La MUD invitó a observadores nacionales y extranjeros para que presenciaran la jornada. Uno de ellos es el expresidente boliviano Carlos Mesa, quien estuvo en las elecciones parlamentarias de 2015. Desde el Centro Cultural Chacao, teatro de operaciones de la dirigencia opositora, Mesa considera “sorprendente” que Maduro haya reconocido  la consulta opositora en cadena nacional el día anterior. Esperaba que la ignorara por completo:

“La oposición ha convocado una consulta interna de los partidos de la oposición con sus propios mecanismos, sin cuadernos electorales, sin auditoría previa y posterior. Cada partido político puede convocar sus consultas internas. Si quiere que sea legal tiene que convocarla con el Poder Electoral. Solo pido que lo hagan en paz”.

                                        Fotografía de Andrés Kerese

La relación entre la Asamblea Nacional y los demás poderes públicos se rompió en enero de 2016, después que la oposición conquistó 7,7 millones de votos y se apoderó de 65,2% de los escaños frente a 5,6 millones de sufragios obtenidos por el chavismo, que le reportaron 32,9% de las curules. La MUD fue despojada de la mayoría calificada luego de que el poder comicial invalidó la elección de tres diputados de Amazonas acusados de fraude por el chavismo. Esas votaciones no se han repetido. El Tribunal Supremo de Justicia ha invalidado todas las decisiones legislativas durante año y medio y el Ejecutivo no solicita la aprobación del Legislativo para sus presupuestos ni convenios con inversionistas extranjeros. La Fiscal se enfrentó al Poder Judicial cuando denunció la ruptura del orden constitucional tras las sentencias contra la AN. Después de liderar las acciones penales durante una década, Ortega se volvió una “traidora” para Maduro desde que pidió desconocer la Constituyente. Sin confianza mutua, la Fiscal y la MUD se apoyan contra el adversario común.

Luisa Ortega aparece fugazmente este domingo. Abandona su despacho en el edificio principal del Ministerio Público y se asoma para saludar, abrazar niños y recibir elogios por confrontar a sus antiguos camaradas. No vota pero su esposo sí. Germán Ferrer es el único diputado de la bancada chavista que acude a recibirla al Hemiciclo cuando necesita un espaldarazo de la Asamblea Nacional.

Pasado el mediodía corre el rumor de que hay muertos en Catia, feudo tradicional del chavismo al oeste de Caracas, donde impera el temor a los ataques de civiles armados que defienden al gobierno a punta de pistola. Ninguno de los dirigentes opositores que deambulan por los pasillos del Centro Cultural Chacao tiene información precisa. Horas más tarde, la Fiscalía confirma que asesinaron a una enfermera de 61 años. Se llamaba Xiomara Scott. Cuatro mujeres más fueron heridas cuando “un grupo de motorizados armados dispararon” contra la larga fila de simpatizantes opositores que se disponían a votar en la avenida Sucre, cerca de la Iglesia del Carmen.

A 160 metros de distancia de donde murió Scott, en la misma acera, militantes del chavismo esperaban ver a Maduro probar las máquinas de votación en el Liceo Miguel Antonio Caro durante el simulacro de la Constituyente que convocó para este domingo. Solo aparecieron la primera dama Cilia Flores y la excanciller Delcy Rodríguez. El mandatario nunca llegó.

Maduro impulsa una Asamblea Nacional Constituyente compuesta por 540 miembros: 364 serán escogidos territorialmente, 168 de acuerdo a sectores definidos por el gobierno (campesinos y pescadores, empresarios, pensionados, estudiantes, trabajadores, discapacitados, comunas y consejos comunales) y 8 representantes indígenas, en un diseño que, según expertos electorales, garantiza la sobrerrepresentación del voto chavista.

A las 4:00 de la tarde, cuando la MUD llama a cerrar los centros que ya no tienen electores, la entrada del gimnasio Papá Carrillo se llena de opositores entusiastas que celebran como si el Consejo Nacional Electoral hubiese anunciado el triunfo de un candidato opositor a la Presidencia. Una mujer le dice a otra que con los votos del exterior seguro alcanzan los 11 millones, un salto a la estratósfera con respecto a los 7,7 millones de sufragios que obtuvieron en los últimos comicios.

                                        Fotografía de Andrés Kerese

El parlamentario Miguel Pizarro entra al complejo deportivo contagiado de la alegría que recogió durante la jornada. Vio colas largas y sostenidas barrio adentro en Petare. En la barriada 5 de Julio amenazaron por megáfonos a los vecinos con retirarles la bolsa de comida que distribuye el gobierno a través de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción desde abril de 2016, para mitigar la escasez de alimentos. Ni se inmutaron, afirma Pizarro. Haber acompañado a su padre y hermanos a votar en el exterior, desde la cámara de su teléfono móvil, es lo que realmente conmueve hasta las lágrimas al diputado de brazos tatuados que se formó en las filas del movimiento estudiantil. “Lo de hoy no es un cheque en blanco. Es un compromiso de coherencia”.

                                        Fotografía de Andrés Kerese

Los expresidentes Laura Chinchilla (Costa Rica), Andrés Pastrana (Colombia), Jorge Quiroga (Bolivia) y Miguel Rodríguez (Costa Rica) recorrieron centros todo el día y la experiencia les pareció “inédita”. Como antesala al anuncio de los resultados, previsto por los organizadores para las 8:00 de la noche, las figuras más pesadas de la observación internacional concluyen que los gobiernos de otros países no podrán ignorar la consulta.

Tres horas después, cerca de la medianoche, la rectora de la UCV, Cecilia García Arocha, confirma solemne que 7.186.170 electores participaron en la iniciativa con 95% de los sufragios escrutados. La diáspora venezolana aportó más de 600 mil. Otros cuatro rectores convalidan el escrutinio como garantes del referéndum, con el compromiso de destruir los votos para evitar represalias de las autoridades contra los participantes. Los canales privados Venevisión y Televen transmiten en vivo, para sorpresa de los opositores. Dejaron de cubrir noticias de la disidencia venezolana años atrás para mantener la cordialidad con el gobierno. La Asamblea Nacional difunde la alocución por el canal digital Capitolio TV. La directiva del Legislativo nunca tomó el control de ANTV, la estación oficial del Parlamento, porque el chavismo entregó la concesión a los trabajadores del Poder Legislativo cuando perdió la mayoría.

Sobre la tarima del Centro Cultural Chacao no cabe un dirigente más de la MUD. El presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, se ubica a la cabeza del pelotón, frente al micrófono, para ofrecer la interpretación política de la jornada: con una votación superior a los 7 millones de sufragios, Maduro está “revocado”. Faltan dos semanas para el referéndum y la consulta opositora inyecta combustible para avanzar hacia la “hora cero”: protestar en las calles y paralizar el país hasta que el gobierno reconozca que la mayoría rechaza la Constituyente. “Ojalá que el gobierno entienda eso. Nos toca a nosotros hacer que el gobierno entienda eso”.

Tres días antes de la consulta, el especialista en temas electorales Héctor Briceño pronosticó en su cuenta de Twitter que la oposición movilizaría 6,5 millones de personas el 16 de julio. En la madrugada del lunes 17 recibe un mensaje por Whatsapp: “¿Por qué no salen los chavistas descontentos?”. “En una elección sí salen. En una elección ese número no es más de 2/3 de lo que tienen, es decir, la oposición debe tener más de 9 millones de votos”. 

Predicción para la Constituyente del 30 de julio: 2 millones de votos.

19-07-17

http://prodavinci.com/blogs/40-segundos-para-frenar-una-constituyente-por-valentina-oropeza/