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sábado, 25 de febrero de 2017

El ministro Roa y las universidades @silvamichelena


Por Héctor Silva Michelena


En una amplia y abigarrada entrevista, concedida al periódico La Razón (12-19/02/17) el ministro de Educación Universitaria, CIT, Hugbel Roa Caruci, nos ofrece su visión de la universidad venezolana. Voy a cernir solo algunos puntos allí tratados, no quiero fatigar al lector. El ministro reconoce que estamos en un túnel y que es necesario que las universidades se conviertan “en una luz al final del túnel para buscar la solución”. El ministro atribuye la oscuridad, los problemas y las heridas que padecen los venezolanos a una sola causa: la guerrea económica. Numerosos economistas, no de derecha, aseguro, han desmentido que exista una guerra económica contra el gobierno por parte de la oposición: empresarios, universidades, clero, ONG y otros actores. En un artículo en Prodavinci (21/07/2016) demostré que no existe tal guerra económica, lo que existe es un subterfugio prejuicioso, ampliamente difundido desde, al menos, cuatro años para ocultar la verdadera causa de la crisis.

Un cálculo somero muestra que los recursos manejados por el gobierno entre 1999 y 2016 superan cifras de 1,6 billones (millones de millones) de dólares entre ingresos del gobierno central, aumento de la deuda pública y gasto parafiscal de Pdvsa. Se centralizó en manos del presidente de la república estos enormes recursos para su aplicación discrecional.

Se socavaron los derechos constitucionales de propiedad y las garantías procesales para la solución de controversias, se sometió a la economía a una serie de regulaciones y controles, y se congeló el mercado laboral en todo sentido. Esto mermó la actividad privada productiva.

Esto es resultado del modelo económico llamado socialismo del siglo XXI, y las políticas públicas consecuentes: hostilidad a la economía privada, draconiano control de precios bajo una fórmula obsoleta aplicada en la URSS a mediados de los años sesenta, que arroja pérdidas al empresario de cualquier tamaño.


Según los marxistas-leninistas, las leyes económicas son las interdependencias objetivas y las conexiones de causa y efecto esenciales que persiste en los procesos y fenómenos económicos, y sin las cuales no se puede hablar de relaciones de producción en su integridad y desarrollo. Según Marx, el hombre no puede crear, cambiar o abolir las leyes económicas, pero puede descubrirlas, conocerlas y utilizarlas en provecho de la sociedad. Utilizar las leyes económicas significa concordar la acción humana con las exigencias de dichas leyes. Si la economía es de mercado, estas leyes no pueden ser abolidas por el hombre, pero sí orientadas en provecho de la sociedad.

¿Cómo? Mediante la acción de las políticas públicas. Venezuela tiene una economía de mercado, pública y privada, que cubren 95% de las relaciones de producción, la economía social, solo 5%. De modo que aquí rigen las leyes de esta economía, que no pueden ser violadas sin que se produzcan graves desequilibrios que conducen a la crisis económica y política como la que hoy vivimos: recesión con inflación, desabastecimiento, pobreza. Según Encovi 2016, realizada por la UCAB, la UCV y la USB, la nación sufre una pobreza de 82%, de la cual 52% es extrema.

¿Es la burguesía la responsable de la guerra? Desde hace cuatro años, se observa en los sectores industriales, agroindustriales y petrolero una notable crisis: el centro es la carencia de materias primas, divisas y la incertidumbre. Con los controles de precio y de cambio, la economía privada está en crisis y no puede ser responsabilizada de la guerra económica. Para el ministro y el gobierno es esta el disparador de la crisis. Pero hay una gran refutación, que Amartya Sen considera decisiva: el referéndum popular. En este sentido, ¿qué dijo el pueblo el 6 de diciembre de 2015? ¿Por qué no se hacen elecciones de ningún tipo?

En cuanto a la autonomía dice el ministro que “todas las universidades son autónomas” y cita el artículo 109 de la Constitución del cual cita dos palabras: libertad de cátedra y de planificación, afirma que esa es la autonomía. Es solo un asomo de verdad. No todas las universidades son autónomas, porque no todas las experimentales han alcanzado su autonomía. Olvida señalar que, según el artículo, “las universidades autónomas se darán sus normas de gobierno, funcionamiento y la administración eficiente de su patrimonio bajo el control y vigilancia que a tales efectos establezca la ley”.

La autonomía universitaria es mucho más de lo que piensa el ministro. La universidad es transmisor de unos saberes y un estilo que deben preservarse, adaptar y propone conocimientos para el cambio social. De modo que la universidad no es solo adaptación, sino que también es propositiva: se trata de un bucle reversivo.

Sabemos que la universidad nace en la Edad Media hacia el año 1150 d. C. con el deseo compartido de profesores y alumnos por el conocer y aprender –el amor sciendi–. Si la universidad no encarnase este valor social de la búsqueda pura, utópica y ucrónica del conocimiento, sino que sirviera a intereses y objetivos materiales concretos, probablemente habría desaparecido ya, como otras muchas instituciones medievales. Se reconoce que la autonomía es plural y comprende: 1) lo jurisdiccional, 2) darse su propio gobierno, 3) libertad académica y 4) autonomía financiera. Así la concibió Simón Bolívar cuando creó la UCV en 1827.

Afirma el ministro que, “afortunadamente el movimiento estudiantil está claro en que la única alternativa de paz y de continuidad de una educación popular y gratuita es la revolución bolivariana”. Falso, como lo demuestran las recientes elecciones estudiantiles de la UCV, que a pesar de la prohibición del TSJ; no fueron manipulados, actuaron autónomamente y realizaron y derrotaron abrumadoramente a la plancha oficialista. Los estudiantes sí están claros: ven que las universidades están acosadas y que la estrategia tiene dos piezas: el bloqueo a darse su propio gobierno y el cerco presupuestario. Respecto a esto último el ministro miente cuando afirma que las universidades tienen que ser auditadas por el Estado. Pero ¿quién aprobó el presupuesto nacional en 2017? El TSJ, inconstitucionalmente. Mis informaciones muestran que los recursos solicitados son inferiores a los asignados, sobre todo a I-D, CIT. Esto es grave.

Los estudiantes han recibido educación popular, gratuidad y de calidad desde que Edgar Sanabria reestableció la autonomía el 5 de diciembre de 1958, en contra de las restricciones impuestas por la dictadura militar de Pérez Jiménez.

Cuando yo estaba en el Consejo Universitario de la UCV y en el CNU, se propuso un pacto estratégico Estado-universidad, que incluía un doble compromiso: la fijación de metas de calidad y recursos, y la verificación por el Estado. El resultado concluía con una evaluación y, según los casos, la rectificación. Esto nunca se hizo, porque el gobierno no atendió el llamado.
Apruebo estas palabras del ministro: “Las universidades se han comprometido a trabajar en conjunto con las autoridades para fortalecer y crear cuadrantes de paz que nos permitan evitar y devolver la seguridad a aquellos recintos donde existen bandas organizadas a fin de que podamos trabajar para evitar que la universidad sea víctima del hampa”.

Ojalá las bandas encapuchadas del chavismo que agreden e impiden el funcionamiento de la universidad sean contenidas por los llamados cuadrantes de paz. Las elecciones recientes a la FCU se realizaron contra la acción de los encapuchados chavistas, hace cinco días.

Por último, en cuanto al voto paritario y universal, nada puede ser más absurdo. En ningún país socialista que existió o que existe, Cuba entre ellos, existe. Todos tuvieron y tienen un examen de admisión basado en el mérito. La masificación y la votación universal a tabla rasa olvida que se ha demostrado que la justicia y la igualdad han de ser equitativas, lo que implica reconocer la irrevocable heterogeneidad y diversidad de la sociedad humana. El hombre unidimensional, como lo demostró Marcuse, hace tiempo, colapsó definitivamente. Su imposición es contra natura, es fascista.

24-02-17