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viernes, 20 de octubre de 2017

Sugerencias para destruir una cooperativa @DiarioTalCual


Por Carlos Molina Camacho


1.-) Mantente en la más completa ignorancia de la filosofía del cooperativismo, de los derechos y deberes tuyos como asociado, y de cómo funciona la organización, así como de sus objetivos.

2.-) Jamás hagas críticas dentro de la cooperativa. Formula todas las que quieras ante los compañeros, pero eso sí, puertas afuera de la asociación. Si haces las críticas delante de gente ajena a la empresa es mucho mejor.

3.-) Participa lo menos posible en las actividades programadas, sean las económicas como las educativas, las sociales, etc. No te inquietes. Hay otros compañeros que lo harán por ti. Tienes cosas más importantes de que ocuparte.

4.-) Recuerda que en Venezuela la política está en todo. Si logras que la cooperativa sólo admita gente de un solo partido, es mucho mejor. Así todos serán compañeros y podrán cubrirse las espaldas unos a otros en situaciones difíciles… ¿Me comprendes?

5.-) Olvídate de la contabilidad, de los números, de auditorías y cosas por el estilo. Esas son tonterías, sin mayor relevancia. Lo esencial es la revolución cooperativa, la solidaridad, el compañerismo, la ausencia de lucro. Al amor, pues….

6.-) Accede como te sea posible a los cargos de dirección de la cooperativa. Habla como un “pico de plata” en las asambleas y seguramente te elegirán. Luego delega en otros el cumplimiento de tus obligaciones. No olvides que eres el cerebro de la organización. Hazte respetar.


7.-) Ten presente que es mejor estar solo que mal acompañado. Olvídate de las centrales cooperativas, y de esos organismos de integración. Eso es perdedora de tiempo. Ya bastante tienes con “tu” cooperativa y sus problemas.
8.-) Jamás olvides que es mejor malo conocido que bueno por conocer. Nada de estar cambiando directivos. No corras riesgos con gente nueva. Más sabe el diablo por viejo que por diablo. ¿Dónde van a conseguir directivos tan fuera de serie como tú?

9.-) Las mejores asambleas son aquellas a las que asiste poca gente. Procura entonces que sean largas y tediosas. Nada de poner límites a las intervenciones. Propón como director de debates a un tipo débil, sin carácter y con ignorancia del parlamentarismo. Así nadie querrá asistir a esos eventos, y tú y el grupo que te apoya controlarán más fácilmente la organización.

10.-) Nada de estar interesándote en los problemas personales o familiares de otros cooperativistas. Tampoco pierdas tu tiempo en los de la comunidad donde está operando la cooperativa. Que cada quien arrastre su carga. ¿Quién te ayuda o se preocupa por ti?

Ex Superintendente Nacional de Cooperativas


20-10-17