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martes, 6 de junio de 2017

Impedir la constituyente por @danielfermin


Por Daniel Fermín


El régimen pretende imponer una constituyente “a juro”. Para ello, se sirve de la subordinación del Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, que han avalado esta iniciativa tan claramente inconstitucional que hasta los libros escolares de primaria de la Colección Bicentenario los dejan en evidencia. Dice el presidente que con la Constituyente se solucionarán los problemas del país. Miente. También dice que la Constituyente permitirá alcanzar la paz. También miente.

La Constituyente no resolverá nada. Si el régimen quisiera resolver los problemas del país tiene cómo hacerlo sin necesidad de desechar la Constitución. Hoy, no hay comida y la que hay pocos la pueden pagar, no hay insumos en los hospitales, las morgues siguen acumulando víctimas de la delincuencia y la violencia. No hace falta una constituyente para resolver esos problemas. Lo que sí hace falta es un nuevo gobierno, que dedique los recursos del país, no a la compra de armamento de guerra para emplearlo contra el pueblo ni al derroche clientelar con el que asumen cada campaña electoral, sino a atender las necesidades más urgentes de la población y a reactivar la economía que hoy es profundamente disfuncional. Lo que hay que cambiar no es la Constitución sino a un gobierno inepto.

El deber de todos los venezolanos es impedir esta constituyente fraudulenta. Lejos de traer paz, escalará el conflicto. La constituyente es gasolina para la candela. Los venezolanos, que cumplen más de sesenta días resistiendo la más terrible arremetida oficial y paramilitar, no regresarán a sus casas ante la pretensión del régimen de eternizarse en el poder, evadir el juicio popular y desarticular la República para lograr la dominación total de la sociedad.


Para impedir la constituyente, urge darle mayor conducción política al conflicto. También es fundamental condenar la violencia y evitar que desvirtúe los objetivos de la protesta y cohesione al régimen. La organización es clave en la tarea de lograr, en cada calle, en cada comunidad, la acción concertada de la inmensa mayoría de los venezolanos que defienden la democracia y la Constitución. Vecinos, partidos políticos, estudiantes, trabajadores, empresarios. En esta hora aciaga para la Patria, todos somos necesarios.

La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo. Es hora de ejercerla en defensa de los ideales más preciados de la venezolanidad.


Publicado en PolítiKa UCAB el 2 de junio de 2017.

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