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viernes, 9 de junio de 2017

Juventud rebelde por @sajidb47


Por Saúl Jiménez Beiza


La energía, vigor y frescura que contienen los jóvenes los lleva a ser la vanguardia de cualquier emprendimiento, por muy difícil que sea, porque también encierra el sentido de pertenencia cuando asumen una causa. Frecuentemente los movimientos juveniles asumen formas contraculturales y revolucionarias en aspectos morales, sociales e incluso políticos.

Es allí que los jóvenes que inician emprendimientos económicos desarrollan mucho más rápido la iniciativa con la ventaja de si consideran que no va por buen camino inmediatamente realizan un proceso de reingeniería para cambiar de actividades y continuar un rumbo que les permita consolidarse económicamente hasta lograrlo, es difícil conseguir jóvenes que abandonen el barco fácilmente.

Realizo toda esta narrativa para hablar de la Venezuela actual donde un gran número de jóvenes con militancia partidista algunos pero la gran mayoría sin ninguna experiencia en partido político y que, producto de la situación del país, decidieron salir a la calle  porque consideran las protestas públicas como un derecho que debe ser respetado dentro del sistema democrático.

Mucho se ha dicho desde el sector oficial sobre la manipulación de que están siendo objeto los jóvenes para lanzarlos a la calle como “carne de cañón” no queriendo reconocer el derecho que tienen ellos de reclamar la situación tan crítica que se está viviendo en el país donde, quizás más que los adultos, sufren las consecuencias de todo lo que acontece por cuanto no tienen garantizado su futuro.

Un país donde las escuelas básicas y liceos no funcionan con regularidad por las carencias que tienen en infraestructura, de personal, sobre todo en secundaria, donde no hay profesores para las materias de ciencia como son matemática, biología, física y química, la alimentación escolar llega en forma irregular, las canchas y campos deportivos abandonados y sin dotación deportiva, donde no hay materias complementarias como informática, arte y demás áreas.

Si vamos a las universidades públicas conseguimos que el presupuesto aprobado para un año sólo alcanza para un trimestre y el resto del año lo tienen que pasar solicitando créditos adicionales que generalmente no llegan y que significa que las universidades no puedan contar con una vigilancia adecuada y conlleva a vivir a los estudiantes con la inseguridad donde son atracados en las mismas aulas o en las salida, donde los comedores estudiantiles trabajan a media máquina y que muchos estudiantes de bajos recursos opten por abandonar los estudios por el hambre que pasan.


Aún con todas esas limitantes los jóvenes culminan sus carreras profesionales y se encuentran con la gran desgracia de no lograr puestos de trabajo seguro porque la recesión económica y la inseguridad jurídica ha conllevado a muchas empresas de capital nacional, mixto o externo a bajar la Santamaría por lo tanto las pocas plazas disponibles en las empresas privadas, públicas y la administración pública no son suficientes para absorber a los jóvenes.

Por otro lado los jóvenes no pueden llevar una vida normal porque la inseguridad en las calles no les permite salir a divertirse como le agrada a cualquier joven, además de no contar con la seguridad necesaria como es la situación de los médicos que son asaltados al salir de los hospitales u obligados a atender a un herido con una pistola apuntándolo, la de periodistas que son detenidos por ejercer su profesión. Aquí los viejos están enterrando a los jóvenes.

Toda esa vivencia ha empujado que los jóvenes venezolanos opten por salir del país a correr aventuras en otros países para lograr ejercen su profesión o trabajar en cualquier otra área mientras logran conseguir cargo en su profesión, eso lo hacen incluso viviendo en forma ilegal en esos países, aun así se sienten más seguros que aquí.

Por todas estas razones hoy los jóvenes venezolanos de las diferentes ciudades están en la calle en una actitud de REBELDIA ante tantas injusticias y buscando la forma de llamar la atención de las autoridades para que enderecen el rumbo, llamen a elecciones las que están vencidas, se respete  el derecho a protestar pacíficamente y llevar una vida sana, ¿no tienen razones para protestar? A mi entender les sobran.

sajidb47@yahoo.com.ar

09-06-17