“¡Frente
al autoritarismo: Resistencias sociales y lucha
democrática!”, así se titula el último y más reciente comunicado del
grupo Aquí Cabemos Todos, donde explican que la voluntad popular de los
ciudadanos es la necesaria para respaldar la superación de la crisis política,
social y económica que actualmente afronta Venezuela.
“En este tiempo decisivo
para el país, nuestro deber como ciudadanos es articular y sumar nuestras voluntades
y esfuerzos para resistir y contestar al autoritarismo que nos amenaza, detener
su avance ignominioso y construir una paz inclusiva y sostenible en democracia,
basada en los principios constitucionales, en la justicia y los derechos
humanos. Por esto, nos hemos convocado y estamos convocando”, se lee en el
manifiesto.
El
grupo promotor, conformado por Arnaldo Esté, Alberto Lovera, Gabrielle
Guerón, Ignacio Ávalos, José María Cadenas, José Virtuoso, s.j, Luis
Lander, Luz Mely Reyes, Margarita López Maya, María Teresa
Urreiztieta y Mireya Lozada, se ha conformado como una integración de
venezolanos de distintas cátedras que buscan brindar soluciones y
contribuir al desarrollo de Venezuela.
A continuación el texto
completo.
¡¡ FRENTE AL AUTORITARISMO:
RESISTENCIAS SOCIALES Y LUCHA DEMOCRÁTICA !!
Los adherentes a este
documento, organizaciones, grupos, comunidades, gente que trabaja en distintas
áreas a favor de cambios en paz y democracia para Venezuela, expresamos nuestra
preocupación ante el curso de los acontecimientos recientes que profundizan la
ya grave crisis general que vive el país:
Consolidación del aparato
autoritario y militar en todos los ámbitos.
Descalificación, agresiones
y graves amenazas de disolución de la Asamblea Nacional de parte del Poder
Ejecutivo y Judicial.
Radicalización de mecanismos
de intervención, control y regulación económica que incrementan la inflación,
el desabastecimiento, el desempleo, el empobrecimiento y afectan gravemente el
aparato productivo.
Certificación, entrega y
explotación a empresas nacionales y extranjeras de los recursos del Arco Minero
del Orinoco y promoción de actividades mineras y militares en territorios
indígenas, con graves y negativas consecuencias sobre el ambiente.
Institucionalización de la
estrategia de confrontación, del lenguaje de guerra insistiendo en definir a
los adversarios políticos como enemigos a eliminar, negando y/o bloqueando
acciones tendientes a la construcción de acuerdos y negociación política.
Arremetida a iniciativas
sindicales y violación de derechos laborales.
Demoras injustificadas e
interpretaciones jurídicas de parte del CNE, violatorias del derecho
constitucional referido a la consulta del Referéndum Revocatorio Presidencial.
Violaciones de derechos
humanos, persecución y criminalización de ciudadanos y organizaciones cuando,
apegados a la Constitución, ejercen su derecho a la protesta pacífica.
Persecución, acoso y
encarcelamiento de ciudadanos sin el debido proceso, sin ajustarse a derecho ni
a las normas jurídicas de estricto cumplimiento.
Tensiones y divergencias en
sectores de la dirigencia opositora en torno al tema electoral.
Desarticulación entre
iniciativas ciudadanas y partidos políticos, que en distintas áreas y espacios
a nivel nacional luchan por la sobrevivencia y en contra de la arremetida
autoritaria, en medio de la incertidumbre, anomia y anarquía generalizada.
En fin, Venezuela está
transitando por un preocupante contexto de condiciones socioeconómicas y
políticas que socavan la democracia, destruyen instituciones, fracturan el
tejido social y generan un profundo sufrimiento en la población.
Estas condiciones, que
plantean el riesgo de una escalada de acciones masivas de violencia, se suman a
las ya extendidas en todo el territorio nacional y nos convocan a exhortar y
exigir a los representantes gubernamentales, a los líderes y voceros de todas
las tendencias políticas, a quienes corresponde la mayor responsabilidad, a
unir esfuerzos para encontrar espacios de entendimiento y diálogo plural sobre
los problemas más urgentes que enfrenta nuestro país.
Finalmente, deseamos fijar
nuestra posición ante las visiones de futuro que hoy enfrentan a los poderes
Ejecutivo, Legislativo y Judicial, posición que comparte una porción
significativa sino mayoritaria de los venezolanos. La voluntad popular hoy
respalda la superación de la crisis económica, política y degradación social
que padecemos mediante la iniciativa del Referéndum Revocatorio, sin desmedro
de adelantar otras iniciativas de diálogo y negociación entre los diferentes
actores políticos y sociales de nuestro país.
Este instrumento constitucional
favorecería la superación pacífica y democrática de la crisis política y
apostaría por la construcción de la paz y la justicia en democracia, mediante
un esfuerzo colectivo común que trate de impedir que en su nombre se cometan
injusticias más trágicas y profundas aún.
En este tiempo decisivo para
el país, nuestro deber como ciudadanos es articular y sumar nuestras voluntades
y esfuerzos para resistir y contestar al autoritarismo que nos amenaza, detener
su avance ignominioso y construir una paz inclusiva y sostenible en democracia,
basada en los principios constitucionales, en la justicia y los derechos
humanos. Por esto, nos hemos convocado y estamos convocando.
10-08-16

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