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viernes, 12 de agosto de 2016

“Aquí Cabemos Todos” apuesta a la voluntad popular ante la crisis en Venezuela



“¡Frente al autoritarismo: Resistencias sociales y lucha democrática!”, así se titula el último y más reciente comunicado del grupo Aquí Cabemos Todos, donde explican que la voluntad popular de los ciudadanos es la necesaria para respaldar la superación de la crisis política, social y económica que actualmente afronta Venezuela.

“En este tiempo decisivo para el país, nuestro deber como ciudadanos es articular y sumar nuestras voluntades y esfuerzos para resistir y contestar al autoritarismo que nos amenaza, detener su avance ignominioso y construir una paz inclusiva y sostenible en democracia, basada en los principios constitucionales, en la justicia y los derechos humanos. Por esto, nos hemos convocado y estamos convocando”, se lee en el manifiesto.

El grupo promotor, conformado por Arnaldo Esté, Alberto Lovera, Gabrielle Guerón, Ignacio Ávalos, José María Cadenas, José Virtuoso, s.j, Luis Lander, Luz Mely Reyes, Margarita López Maya, María Teresa Urreiztieta y Mireya Lozada, se ha conformado como una integración de venezolanos de distintas cátedras que buscan brindar soluciones y contribuir al desarrollo de Venezuela.


A continuación el texto completo.

¡¡ FRENTE AL AUTORITARISMO: RESISTENCIAS SOCIALES Y LUCHA DEMOCRÁTICA !!

Los adherentes a este documento, organizaciones, grupos, comunidades, gente que trabaja en distintas áreas a favor de cambios en paz y democracia para Venezuela, expresamos nuestra preocupación ante el curso de los acontecimientos recientes que profundizan la ya grave crisis general que vive el país:

Consolidación del aparato autoritario y militar en todos los ámbitos.

Descalificación, agresiones y graves amenazas de disolución de la Asamblea Nacional de parte del Poder Ejecutivo y Judicial.

Radicalización de mecanismos de intervención, control y regulación económica que incrementan la inflación, el desabastecimiento, el desempleo, el empobrecimiento y afectan gravemente el aparato productivo.

Certificación, entrega y explotación a empresas nacionales y extranjeras de los recursos del Arco Minero del Orinoco y promoción de actividades mineras y militares en territorios indígenas, con graves y negativas consecuencias sobre el ambiente.

Institucionalización de la estrategia de confrontación, del lenguaje de guerra insistiendo en definir a los adversarios políticos como enemigos a eliminar, negando y/o bloqueando acciones tendientes a la construcción de acuerdos y negociación política.

Arremetida a iniciativas sindicales y violación de derechos laborales.

Demoras injustificadas e interpretaciones jurídicas de parte del CNE, violatorias del derecho constitucional referido a la consulta del Referéndum Revocatorio Presidencial.

Violaciones de derechos humanos, persecución y criminalización de ciudadanos y organizaciones cuando, apegados a la Constitución, ejercen su derecho a la protesta pacífica.

Persecución, acoso y encarcelamiento de ciudadanos sin el debido proceso, sin ajustarse a derecho ni a las normas jurídicas de estricto cumplimiento.

Tensiones y divergencias en sectores de la dirigencia opositora en torno al tema electoral.

Desarticulación entre iniciativas ciudadanas y partidos políticos, que en distintas áreas y espacios a nivel nacional luchan por la sobrevivencia y en contra de la arremetida autoritaria, en medio de la incertidumbre, anomia y anarquía generalizada.

En fin, Venezuela está transitando por un preocupante contexto de condiciones socioeconómicas y políticas que socavan la democracia, destruyen instituciones, fracturan el tejido social y generan un profundo sufrimiento en la población.

Estas condiciones, que plantean el riesgo de una escalada de acciones masivas de violencia, se suman a las ya extendidas en todo el territorio nacional y nos convocan a exhortar y exigir a los representantes gubernamentales, a los líderes y voceros de todas las tendencias políticas, a quienes corresponde la mayor responsabilidad, a unir esfuerzos para encontrar espacios de entendimiento y diálogo plural sobre los problemas más urgentes que enfrenta nuestro país.

Finalmente, deseamos fijar nuestra posición ante las visiones de futuro que hoy enfrentan a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, posición que comparte una porción significativa sino mayoritaria de los venezolanos. La voluntad popular hoy respalda la superación de la crisis económica, política y degradación social que padecemos mediante la iniciativa del Referéndum Revocatorio, sin desmedro de adelantar otras iniciativas de diálogo y negociación entre los diferentes actores políticos y sociales de nuestro país. 

Este instrumento constitucional favorecería la superación pacífica y democrática de la crisis política y apostaría por la construcción de la paz y la justicia en democracia, mediante un esfuerzo colectivo común que trate de impedir que en su nombre se cometan injusticias más trágicas y profundas aún.

En este tiempo decisivo para el país, nuestro deber como ciudadanos es articular y sumar nuestras voluntades y esfuerzos para resistir y contestar al autoritarismo que nos amenaza, detener su avance ignominioso y construir una paz inclusiva y sostenible en democracia, basada en los principios constitucionales, en la justicia y los derechos humanos. Por esto, nos hemos convocado y estamos convocando.

10-08-16




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