Por Mariano de Alba
Apenas dos días después de
la alocución del Consejo Nacional Electoral sobre
el procedimiento del referéndum revocatorio, 15 países de las Américas —y en
consecuencia miembros de la Organización de Estados Americanos— han
emitido un comunicado “sobre los acontecimientos recientes” en
Venezuela. El comunicado es digno de un breve análisis por el mensaje que envía
y porque permite anticipar el papel que podría jugar la comunidad internacional
durante los próximos meses.
1. ¿Qué dice el
comunicado? El comunicado toca los siguientes puntos:
—Ratifica el apoyo a la
concreción de un proceso de diálogo y reafirma la importancia del respeto a los
principios democráticos.
—Comunica que, al menos los 15 países firmantes, se encuentran haciendo seguimiento a lo ocurre en Venezuela, habiendo tomado nota de las exposiciones de José Luis Rodríguez Zapatero, el informe del Secretario General de la OEA Luis Almagro y los comentarios realizados por varios países en las sesiones del Consejo Permanente de la OEA del 21 y 23 de junio de 2016.
—Hace mención especial al anuncio del Consejo Nacional Electoral del 9 de agosto de 2016 sobre el procedimiento del referéndum revocatorio y exhorta a las “autoridades venezolanas” a que garanticen el ejercicio de los derechos de los venezolanos y cumplan “de manera clara, cierta y sin demora” las etapas restantes para que se realice el revocatorio.
2. ¿Qué implicaciones tiene
este comunicado? En primer lugar, el comunicado ha sido emitido de manera
conjunta por 15 países (Argentina, Belice, Brasil, Canadá, Chile, Colombia,
Costa Rica, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, México, Panamá,
Paraguay, Perú y Uruguay). El número es relevante porque, aunque se trata de un
grupo numeroso, hay que recordar que haría falta el
voto de 18 Estados para que el Consejo Permanente de la OEA tome cualquier
medida en el marco de lo que establece el artículo 20 de la Carta Democrática
Interamericana. En consecuencia, es poco probable que en un futuro muy cercano
el Consejo Permanente de la OEA tome alguna decisión con respecto a la
situación en Venezuela.
En segundo lugar, por
primera vez de manera explícita, el comunicado pone en el centro de la
discusión internacional la importancia de la realización del Referendo
Revocatorio en Venezuela, acotando además que las etapas restantes deberán
cumplirse “de manera clara, cierta y sin demora”. Hasta ahora, la comunidad
internacional había puesto énfasis en el proceso de diálogo.
Por ende, ahora este grupo de 15 países comunica que, desde su punto de vista,
no sólo el diálogo es elemental sino que el revocatorio debe realizarse pronto.
Finalmente, el comunicado
demuestra que las reacciones y decisiones sobre la situación en Venezuela desde
el ámbito internacional no sólo pueden emerger bajo el paraguas de una
organización internacional. Cada Estado, de manera individual o varios Estados
de forma conjunta, podrían tomar medidas diplomáticas ante la crisis
venezolana. Por ejemplo, con el reciente llamado a consultas del embajador
de Paraguay en Caracas, se sobreentiende en la práctica que Paraguay está
evaluando la posibilidad de suspender sus relaciones diplomáticas con
Venezuela. En las últimas semanas, el gobierno venezolano ha abandonado el
respeto con el que deben conducirse las relaciones internacionales y ha
realizado acusaciones muy graves contra
gobiernos de varios países como Argentina, Brasil y Estados Unidos. Estos
países todavía no han respondido.
Asimismo, aunque al día de
hoy es poco probable, no es descartable que si la crisis se continúa agravando
y no se permite la realización pronta del Revocatorio, puedan verse decisiones
de cese o limitación de las relaciones comerciales de algunos Estados con
respecto a Venezuela. Dentro del grupo de 15 países que se han pronunciado en
el comunicado, se encuentran varios de nuestros principales socios comerciales.
A pesar de que la
realización del Referendo Revocatorio depende fundamentalmente del cumplimiento
de la normativa aplicable y la presión ciudadana, el factor de presión
internacional puede contribuir a que las autoridades venezolanas —ante los
momentos tan delicados que vive el país— reconozcan la importancia de respetar ese
principio fundamental recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos:
“la voluntad del pueblo es la base de la autoridad del Poder Público”.
12-08-16

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